Embajada en REPÚBLICA DE NICARAGUA

Visita del subcampeón mundial de Tango 2004 Luciano Brigante y su pareja Alejandra Orozco.

Durante octubre de 2012 la Embajada Argentina auspició la presencia en  Nicaragua del subcampeón mundial de Tango 2004 Luciano Brigante y su pareja Alejandra Orozco.

Brigante realizó una exhibición en la tradicional Milonga de Garabato que contó con un nutrida presencia de público. Asimismo impartió un taller a un grupo de entusiastas de la música ciudadana en Nicaragua.

Luciano Brigante desde el año 1999 se aproxima al Tango Argentino y hoy es un experimentado Bailarín y maestro de Tango el cual se esfuerza en transmitir lo que aprendió de sus primeros maestros milongueros de Villa Urquiza Buenos Aires, sobre lo que es el más puro tango argentino: técnica, cadencia y tradición.

Artículo publicado en El Nuevo Diario:

Varias parejas estaban en el tabloncillo mientras en el aparato de sonido se reproducía un tango que les inyectaba pasión y sensualidad.

A un lado, varios pares de zapato de tacón esperando ser usados. Más al centro una chica esbelta enseñaba algunos pasos a las damas que estaban atentas a sus movimientos, pero interrumpió la explicación cuando el joven con acento argentino la llamó para que conversara con el equipo de El Nuevo Diario. Ellos son Luciano Brigante y Alejandra Orozco, campeones nacionales e internacionales de tango argentino que han conseguido fama por su elegancia, dinamismo y pasión.

Brigante es originario de la tierra de Gardel, Argentina, fue subcampeón mundial de tango y bailarín principal del video musical “Beautiful Heartache”, dirigido por Mel Gibson. Es auténtico representante del estilo villa Urquiza y reconocido internacionalmente por su precisión, interpretación musical y elegancia.

Por su parte, Alejandra es una mexicana que representó en tango a Argentina en los Juegos Olímpicos de Beijing; además, ganó el primer lugar en las competencias nacionales de tango 2009 y 2011, sin olvidar que fue nombrada mejor intérprete de tango escenario en 2008.

Quizás resulte curioso que tanguistas de esta estirpe visitaran Nicaragua; sin embargo, su llegada obedece a una iniciativa del movimiento de tango que tuvo su génesis en nuestro país hace cuatro años, con el maestro japonés Mitsuo Yoshida.

Detrás de la historia hay un japonés casado y una peruana que tenía pareja, ambos, varios años después de haberse conocido se encontraron en Lima y se juntaron por culpa del “maldito tango”, como lo calificó Yoshida, a manera de chiste.

Según él, no es extraño que un japonés imparta tango porque “en el mundo hay fieles seguidores, sobre todo alemanes, japoneses y filandeses, pues este baile enamora y es muy fuerte en varios países, no solo en Argentina”.
Asimismo, el maestro Yoshida, que según Brigante es uno de los grandes expositores de este ritmo, y que además posee un libro relacionado con este género, hijo de la fusión cultural entre emigrantes europeos, descendientes de esclavos africanos y de los nativos de la región del Río de la Plata, dice tener una teoría sobre el tango.

“Para mí es un baile que provoca la transgresión de normas de la sociedad, te dicen que no te acerques a un desconocido, que te alejes y desconfíes, pero en este baile la mujer se entrega en cuerpo y alma a un desconocido, solo invitas con el cabeceo, no se presentan de frente, de lejos miras y cabeceas.
Es una cosa que prohíbe la sociedad a una dama decente, pero ese placer de lo prohibido es el génesis de la historia de Adán y Eva, por eso en los países más fríos como Alemania y Japón les fascina, a la gente más cortés le fascina transgredir la norma y entrar en ese mundo medio sensual”, explicó.

Si bien es cierto, la visita de Brigante y Alejandra Orozco es un gran paso para el movimiento de tangueros iniciado por el maestro Yoshida, él señaló que no ha sido fácil lograr constituir el grupo en Nicaragua.

“Empezamos a impartir clases en gimnasios, hemos recorrido cinco locales y ninguno funcionó porque no sabíamos cómo es el nicaragüense, incluso aquí les gusta más bailar en salones donde pueden sudar, que estar en espacios con aire acondicionado. Sin embargo, hemos ido de poco en poco y aunque el grupo sea pequeño, podemos decir que sí se baila tango”, señaló.

Otro de los inconvenientes que encontró en nuestro país, es que según su apreciación, producto de que en algún momento aquí se fomentó el concepto de arte popular, hoy mucha gente no cree en la necesidad de un aprendizaje largo, y según él, para bailar decentemente al menos se necesita un año, y eso que si se tiene talento.

Es importante señalar que dentro del grupo, además, existe un maestro para principiantes. Se trata de Rafael Valdivia, un chico de 24 años que llegó al tango por casualidad, porque dice que estaba estudiando francés en la Alianza Francesa y vio un cartel que decía que iban a impartir clases de este baile, “así que le dije a mi novia que entráramos a probar y así me enamoré, quedé pegado con el tango para siempre”.

Una comunidad que desea seguir creciendo

Brigante reconoció que la gente que baila tango en Nicaragua pertenece a una comunidad pequeña que desea seguir creciendo a través de la visita de maestros de otras partes del mundo para hacer cursos, y esto “es muy importante porque aunque en Centroamérica se bailan otros ritmos, el tango es latino y sigue siendo de todos los hispanos”.

“Es un acontecimiento bastante importante que gente del tango esté buscando opciones profesionales, porque el tango es como una nación, y deberíamos tener un pasaporte que diga soy tanguero número tal porque adonde vayas hay bailarines y sus comunidades establecidas, dijo Brigante.
Por su parte, Alejandra Orozco dijo que el grupo de Nicaragua se nota que es disciplinado y está conducido por un maestro que tiene 17 años de experiencia y cuatro años formando esta comunidad.

El maestro Yoshida en el CCEN hoy

El taller que Brigante y Orozco impartieron a los tangueros nicas también incluyó una milonga, que según Orozco es como una fiesta del tango, en la que estuvieron presentes funcionarios diplomáticos de varias embajadas, como la de Argentina, México y España.

Y para esta noche se espera que el Centro Cultural de España en Nicaragua se convierta en un gran escenario de tango de improvisación en el que el hombre marca y la mujer lo sigue.

En esta ocasión el maestro Yoshida hablará acerca de los diferentes tipos de tango, pero no será un evento de teorías sino que en 15 minutos le enseñará al público los pasos para que luego los asistentes experimenten la pasión de este ritmo en el que él considera el abrazo pecho a pecho y cara a cara como lo más importante para el disfrute.

Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular